(EL ECONOMISTA)
La carencia por rezago educativo continúa siendo una de las principales problemáticas sociales en México.
De acuerdo con cifras del Inegi, en 2024 el 24.2% de la población presenta esta condición, lo que representa aproximadamente 24.2 millones de personas.
Aunque el indicador muestra una ligera disminución frente a 2022, el nivel sigue siendo elevado y evidencia la persistencia de desigualdades estructurales en el acceso y permanencia en el sistema educativo.
La evolución del rezago educativo en los últimos años revela una tendencia casi de estancamiento; en términos proporcionales se observó que en 2024 la población con rezago educativo alcanzó el 18.6% mientras que en 2016 fue de 18.5 por ciento.
El persistente rezago educativo representa un desafío clave para el desarrollo social y económico del país, ya que impacta directamente en las oportunidades laborales, el ingreso y la movilidad social de millones de personas.
Los resultados subrayan la necesidad de fortalecer las políticas públicas orientadas a la permanencia escolar, la alfabetización y la educación para jóvenes y adultos, con el fin de reducir de manera sostenida esta carencia en el mediano y largo plazo.



