Señales mixtas en la inversión de IA

(RODRIGO PACHECO. EXCÉLSIOR)

Las grandes compañías de tecnología no están viendo ninguna burbuja y, si la están viendo, no planean parar porque siguen en una carrera acelerada que no pueden darse el lujo de perder. Tan sólo Meta, Microsoft, Amazon y Google han anunciado en sus últimos reportes de resultados que incrementarán su inversión en infraestructura de cómputo en 2026. En total, dicha inversión asciende a 600 mil millones de dólares, que se suman a los poco más de 400 mil millones invertidos el año pasado. La pregunta es: ¿cómo la van a amortizar? Las cuatro empresas lo están haciendo con el flujo de efectivo que les generan otros negocios, y hasta ahí lo pueden sostener sin problema, aunque el mercado ha reaccionado negativamente. A excepción de Meta, las acciones de las compañías tuvieron un descenso después de anunciar sus planes de inversión.Play Video

MALAS SEÑALES

Entre las señales que hacen dudar de que se puedan amortizar estas inversiones enormes están los acuerdos circulares que celebró OpenAI el año pasado con varias compañías. Por ejemplo, se comprometió a comprarle infraestructura de cómputo a Oracle, que a su vez compraría chips a Nvidia. Inicialmente se especuló que Nvidia invertiría 100 mil millones de dólares en OpenAI; sin embargo, esta semana se publicaron notas que afirmaban que Jensen Huang, presidente de la empresa de microprocesadores, no estaba convencido de ejecutar dicha inversión, aunque posteriormente él mismo declaró que se había exagerado.

Otra señal negativa han sido algunos reportes, como el de State of AI 2025 del MIT, que desde el año pasado indicaban que los grandes proyectos de inteligencia artificial en las empresas han resultado lentos o infructuosos en su implementación. También están análisis como el de Bain, que considera que para amortizar las inversiones en infraestructura de cómputo se requerirán ventas por un billón de dólares, cifra que supera incluso al mercado actual de software.

También existen dudas en cuanto a la capacidad de la infraestructura que acompaña a los centros de datos: suministro de energía eléctrica, transformadores para garantizar la redundancia energética e incluso materiales para sostener el despliegue de infraestructura.

Otra señal negativa es el anuncio de OpenAI de que comenzará a vender publicidad en su chat gratuito. Tanto Demis Hassabis, de DeepMind-Google, como Dario Amodei, de Anthropic, han dicho que recurrir a la venta de publicidad refleja una urgencia por mostrar mejores números de cara a una posible salida a bolsa a finales de este año, proceso en el que competirán OpenAI, Anthropic y SpaceX-xAI.

BUENAS SEÑALES

En contraste están los crecimientos trimestrales que han tenido las empresas en sus negocios de nube vinculados a la inteligencia artificial: Microsoft 29%, Google 48% y AWS 24%. Varios de los líderes de estas compañías reportan que les falta capacidad de cómputo para atender la demanda.

El propio Elon Musk justificó la fusión de SpaceX y xAI, que dio como resultado una empresa valuada en poco más de un billón de dólares, cuyo racional es resolver los cuellos de botella del suministro energético mediante la construcción de centros de datos de inteligencia artificial en la subórbita espacial, o “fábricas de inteligencia artificial”, como las llama Jensen Huang.

Una señal positiva, aunque contraintuitiva, es la caída en las acciones de algunas compañías de software que se han visto afectadas por las nuevas capacidades de programación y desarrollo de software potente mediante inteligencia artificial de Anthropic, OpenAI y Google.

De mantenerse cierto grado de estabilidad en la economía estadunidense, el ajuste de valuaciones podría tardar en materializarse, si es que se da, porque la velocidad de avance y mejora de los modelos podría generar los ingresos que justificarían el enorme despliegue de inversión. Más allá de las burbujas, estamos ante una nueva Revolución Industrial o, más bien, una Revolución Cognitiva.