Cables submarinos de internet: la conectividad que enfrenta a la diplomacia

(YAIR GONZÁLEZ. EL SOL DE MÁXICO)

Considerados los cables del futuro, son conductores instalados bajo el mar, creados con materiales reforzados para resistir la humedad. Estos cables suministran internet “silenciosamente” a países, islas o incluso continentes enteros, mejorando la conectividad global, aumentando su vida útil y reduciendo costos de mantenimiento.

¿Para que sirven?

Los cables submarinos sirven para transportar hasta el 95% del tráfico internacional de internet y de telecomunicaciones mediante una fibra óptica avanzada, utilizando como energía renovable principal el agua. Asimismo, eliminan la contaminación visual de cables aéreos en las grandes urbes.

Cada fibra óptica está protegida por varias capas resistentes, lo cual tiene una mayor durabilidad a múltiples condiciones marinas, y en los que puede detectar oportunamente un tsunami.

Conectividad submarina en América

Se han logrado proyectos de este tipo en el continente americano, como el de la empresa estadounidense Liberty Networks, que tiene aproximadamente 50 mil kilómetros de cable submarino de fibra óptica y 17 mil kilómetros de cable terrestre con una capacidad de 28 terabytes por segundo (Tbps), conectando a más de 30 países de América Latina y el Caribe (incluido México), en ciudades como Campeche Chetumal, y con una constante expansión por la Península de Yucatán.

Importancia de los cables subterráneos

La finalidad de esta instalación submarina representaría diversos cambios en la infraestructura industrial, educación, turismo, comercio y servicios de salud. Este tipo de proyectos garantizan un internet más ilimitado, llegando tanto a lugares urbanos como rurales.

En el tema de la seguridad son importantes, ya que reducen el riesgo de descargas eléctricas, cortocircuitos e incendios.

Problemas a nivel internacional

Estos proyectos pueden tener repercusiones en la diplomacia, pues dos países a nivel mundial buscan tener el mayor control de la red submarina y manejar el tráfico de datos en el planeta: China y Estados Unidos.

Ejemplo de estos obstáculos es el caso del Cable China Express (CCE), que ha generado obstáculos entre Chile Estados Unidos por la participación de China.

Cable China Express

El proyecto denominado Chile China Express (CCE), a cargo de la empresa China Mobile International (CMI), a través de su filial CMI Chile SpA, tiene una inversión de aproximadamente 500 millones de dólares , y consta de una conexión de cable vía subterránea que desde la ciudad de Concón, Valparaíso, hasta Hong Kong.

Esta conectividad con 19 mil 873 kilómetros entre ambos países podría transmitir mayores datos a alta velocidad por el océano pacifico con hasta 16 terabytes por segundo (Tbps) en fibra óptica, y estaría compuesto por 266 repetidores en aguas internacionales y 16 más en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Chile, pasando por la Polinesia Francesa.

Este proyecto presentó avances en julio de 2025 durante el gobierno de Gabriel Boric, pero ha sido suspendida en enero de este año después de firmar una concesión por 30 años que fue anulada 48 horas después por errores tipográficos en dicho documento.

Además, otro obstáculo que enfrenta es la presión de Estados Unidos por emitir alertas debido a un presunto espionaje industrial ante la participación de empresas estatales de origen chino y su control sobre el proyecto, lo cual les permitiría en un futuro acceder a información que vulnere la seguridad de la región y la del continente.

Como consecuencia, el país norteamericano sancionó a Chile con la anulación de visas al ministro de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), Juan Carlos Muñoz, y dos funcionarios más del actual gobierno.

CCE vs Humboldt

De seguir su marcha, el cable CCE representaría la competencia del cable submarino Humboldt, aprobada por Estados Unidos y financiado por Google y el Estado chileno con una distancia de 14 mil 800 kilómetros de longitud, conectará a Valparaíso, pasando por la Polinesia Francesa, hasta llegar a SídneyAustralia, con una capacidad de 144 terabytes por segundo (Tbps), que iniciaría con su operación comercial en 2027, con una vida útil de 25 años.

El internet ha sido el epicentro de la comunicación mundial, y la conexión subterránea ha convertido al océano en un territorio peleado principalmente por China Estados Unidos, con diversos proyectos modernos. Actualmente esta red ya cuesta con más de 1.4 millones de kilómetros de cable alrededor del mundo.