Calendario maya tendría más siglos de antigüedad de los que se cree: una estela revela el secreto

(BAYRON HERNÁNDEZ. EL SOL DE MÉXICO)

Aunque muchos piensan que las culturas indígenas ya no existen o sólo hay remanentes de ellas, estas nos sorprenden cada día, incluso sin saber que nosotros retomamos muchos elementos de estas tradiciones para nuestra vida diaria.

Es el caso del calendario maya cholq’ij, que depués de siglos de existencia sigue siendo utilizado por los maya k’iche’ para cultivar el maíz y ofrecer consejos medicinales.

Un reciente estudio publicado en la revista Science reveló que el calendario podría tener más siglos de edad de los que se creía, esto gracias a los nuevos avances tecnológicos que han permitido ver a través de los pocos vestigios que nos legaron las antiguas civilizaciones.

“La cronología no está cerca de perderse”, dice Barreno Minera, que ostenta el puesto de ajq’ij, guardián del día y guía espiritual. “Incluso cuando ya no tenemos una gran arquitectura maya, nunca perdimos la cuenta de los días. Decimos que cuando vinieron los colonizadores, quemaron los libros, destruyeron las estelas. Pero no quemaron el cielo, no quemaron el Sol”.

“Sabemos que es muy antiguo”

El cholq’ij, es un calendario de 260 días que rige la comunidad maya k’iche’ donde viven más de 1.5 millones de personas. Las personas no saben con exactitud desde cuándo existe, pero nuevos hallazgos revelan que el calendario podría remontarse al año 1100 a. C.

“Sabemos que es muy antiguo”, dice David Stuart, epigrafista de la Universidad de Texas.

Este calendario sólo se ha encontrado en la zona maya de México y en Centroamérica. Utiliza una combinación de 13 números y 20 símbolos que siempre van en la misma secuencia, Así también, los días del calendario corresponden a las alineaciones entre las estrellas, las características arquitectónicas de los edificios y los hitos naturales.

Los arqueólogos consideran que el cholq’ij ayudó a los antiguos mayas a guiar las decisiones relacionadas con la agricultura, la religión, la política y demás.

Las primeras investigaciones mostraron que el calendario, hallado en un mural que contenía una pieza de escritura jeroglífica encontrada en San Bartolo, Guatemala, era del año 300 a. C. Sin embargo, tal tesis no tenía mucho sustento ya que los mayas utilizaban materiales perecederos, señala Stuart.

Para aclarar las dudas, Ivan Šprajc, arqueólogo del Instituto de Estudios Antropológicos y Espaciales de Eslovenia, recurrió a una técnica de mapeo láser conocida como “Lidar 3D” que puede revelar estructuras antigua, las cuales pueden estar escondidas y con la que los cientificos pueden descifrar sus alineaciones cósmicas.

De la mano del arqueólogo japonésn Takeshi Inomata de la Universidad de Arizona, quien publicó a finales del 2021 el estudio con “Lidiar 3D” más grande hasta la fecha de las tierras bajas de la costa del Golfo de México, el cual reveló cerca de 500 monumentos antiguos, Ivan Šprajc estudió 415 complejos para ver cómo se alineaban con la salida y la puesta del Sol, la Luna, Venus y otros cuerpos celestes.

“El equipo descubrió que la mayoría de los complejos mostraban una alineación este-oeste, y casi el 90 por ciento de ellos presentaba puntos arquitectónicos que se alineaban con los amaneceres en fechas específicas”, revela el estudio publicado en Science.

“Estos amaneceres cayeron el 11 de febrero y el 29 de octubre del calendario gregoriano , que tienen 260 días entre ellos. El más antiguo de estos complejos data de alrededor de 1100 a. C., en una era conocida como el período Formativo, lo que sugiere que el calendario de 260 días es al menos así de antiguo”, agregaron los arqueólogos.

“Lo que me fascina es que existe esta regularidad y un patrón constante… desde el principio y duran siglos a lo largo de la historia de la arquitectura maya”, señala Stuart.

Los nuevos resultados presentan “pruebas buenas y sólidas de que el calendario maya tuvo sus orígenes mucho antes de que tuviéramos la evidencia escrita real“, agrega. “Verlo arquitectónicamente es fantástico”, agrega el académico de la Universidad de Texas.

Barreno Minera, de la comunidad maya k’iche’ asegura que todavía usa el cholq’ij para aconsejar a su comunidad cuándo comenzar a preparar el suelo para sembrar maíz, alrededor de mediados de febrero.

Asimismo, su esposa, Ixquik Poz Salanic, cronista y abogada, “usa tanto los ciclos de la Luna como el calendario para ofrecer consejos medicinales y ayudar a las parteras con el momento del parto”. Incluso. su comunidad, hasta hace poco, usaba el calendario para marcar cuándo era el momento de cambiar las administraciones gubernamentales.