Canadá cuestiona aval científico de la política antitransgénicos de México

BRAULIO CARBAJAL. LA JORNADA

El gobierno de Canadá reiteró sus preocupaciones por las medidas contra el consumo de maíz transgénico que ha emprendido México. En esta ocasión se pronunció por las modificaciones de la norma oficial mexicana (NOM) 187, referente al uso de grano genéticamente modificado en el consumo de tortillas para consumo humano.

La queja del gobierno canadiense se dio a través de un comentario publicado en la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), en el que asegura que esas significativas modificaciones a la norma son preocupantes.

Con la entrada en vigor de la NOM 187, impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, se estableció que queda prohibido elaborar y comercializar tortillas con maíz transgénico. Lo anterior pese a que históricamente el grano utilizado para tortillas es el blanco, del cual México es autosuficiente.

Estudios han revelado que más de 80 por ciento de las tortillas que se elaboran en el país tienen partículas de maíz transgénico, además de que recientemente el gobierno abrió la puerta a la importación de maíz blanco desde Sudáfrica, país que siembra grano genéticamente modificado.

En su comentario, el gobierno canadiense argumentó que la medida de México va en contra del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El artículo 9.13.4 del T-MEC requiere que las partes notifiquen todas las reglamentaciones sanitarias y fitosanitarias propuestas que puedan tener un efecto sobre el comercio, incluidas las que se ajustan a las normas, directrices y recomendaciones internacionales pertinentes, exhibe el documento. 

De igual forma pide que el gobierno mexicano explique si la nueva medida es sólo para la masa y tortilla o se extiende a otros sectores. Al tiempo que deje claro si la norma se refiere sólo a harina de maíz o también a la de otras semillas como el trigo.

“Las preocupaciones de Canadá (…) se relacionan con el hecho de que las medidas de México no están respaldadas científicamente y tienen el potencial de interrumpir innecesariamente el comercio de América del Norte”, declaró el gobierno canadiense.