El streaming le da la espalda a los artistas pequeños

(ANNA MIRANDA. EL SOL DE MÉXICO)

El pasado 25 de octubre, el sitio estadounidense Perfect Union informó que Spotify planea desmonetizar por completo a los artistas más pequeños o menos rentables. De acuerdo con este nuevo plan, las canciones que estén por debajo de un cierto umbral de streamings anuales no recibirán regalías de la empresa.

Varios medios de comunicación hicieron eco de la noticia, haciendo énfasis en que este cambio de directriz en las plataformas de streaming afectaría sobre todo a los artistas emergentes y a aquellos artistas que estén comenzando su carrera musical o que no cuenten con el apoyo de un sello discográfico.

Spotify implementará cambios en su modelo financiero el próximo año, estableciendo un número umbral de streamings que las canciones deberán cumplir antes de ganar regalías”, informaron fuentes como Music Business Worldwide (MBW) y Billboard.

De acuerdo con dichas publicaciones, la compañía ejecutará este plan en el primer trimestre financiero de 2024, en un esfuerzo por combatir sus pérdidas en el fondo de regalías, lo cual, según la empresa, impide que el dinero llegue a los artistas activos.

Según dichas fuentes, la nueva regla se aplicaría sólo a aquellas pistas no musicales que ejercen la actividad fraudulenta de hacerse pasar por canciones y la empresa estaría penalizando a los distribuidores o sellos discográficos que suban este tipo de material a plataformas como Spotify.

Tanto MBW como Billboard citaron a fuentes que dijeron que Spotify ha estado en conversaciones con los tres principales sellos (Universal Music Group, Warner Music Group y Sony Music) y con otros titulares de derechos para negociar nuevos contratos basados en los próximos cambios en el modelo de la compañía.

Según publicó la revista de música The Fader, el director ejecutivo de Universal Music, Lucian Grainge, ha expresado su opinión sobre la necesidad de un cambio en el sistema que emplean Spotify y otras plataformas de streaming, pidiendo un modelo “centrado en el artista” que recompense de manera justa a “artistas reales con resultados reales”.

Para el sitio de noticias musicales Stereogum, esta noticia sólo abona a la reputación que ya tenía la compañía sueca líder en el sector del streaming de ofrecer una tasa de regalías “insultantemente baja”, para ahora pagar aún menos a los artistas que aún no obtienen muchas reproducciones.

“El nuevo sistema beneficiará a los artistas y sellos que ya están más establecidos, y el mayor cambio es que una pista deberá alcanzar un número mínimo de reproducciones anuales antes de comenzar a generar regalías”, destaca.

Actualmente los artistas ganan entre 0.003 y 0.005 dólares por stream, pero en el futuro, los artistas pequeños podrían ganar 0 por cada stream

¿Parte del futuro?

Una semana antes, Nando Cruz, de Eldiario.es informó que la compañía discográfica y distribuidora digital Altafonte anunció a más de mil artistas la cancelación de su contrato en un correo cuyo asunto decía: “Terminación de la distribución”.

De acuerdo con esa información, la excusa para dar por terminada la relación con estos artistas era su poca rentabilidad:

“Las grabaciones que distribuimos para ti han resultado tener, desafortunadamente, un escaso rendimiento editorial en el mercado. (…) Eso no sólo repercute negativamente en tus ingresos, sino en los nuestros”, decía la música dirigida a cientos de artistas pequeños.

La misma publicación destacó que Miguel Martorell, quien es la cabeza de Altafonte, asumía el costo de ser la primera empresa en tomar esta decisión a todas luces impopular.

“La aparición de la distribución digital ha supuesto una democratización muy sana para la música, pero estamos inundando las plataformas”, argumentaba el directivo, añadiendo que simplemente ya no podían competir en un mercado que busca el volumen.

“Si el mercado va hacia el volumen, nosotros queremos ser una compañía boutique que se dedica cien por ciento a sus artistas. Y para eso necesitamos optimizar recursos”, añadió.

A nivel mundial, casi cuatro de cada cinco oyentes utilizan Spotify, Apple Music, Amazon, Tencent o YouTube | Pexels

El pecado de ser amateur

“Hemos estudiado cada una de esas cuentas (…) se ha decidido cerrarlas porque ya no podemos aportar el trabajo que necesitan esos músicos”, diría el directivo de Altafonte, quien no niega que este tipo de empresas privilegiará cada vez más a aquellos artistas que demuestren tener suficiente interacción con el público, dar conciertos y en general tener actividad… Mientras más, mejor.

O en otras palabras, como señala Nando Cruz, “publicar pocas canciones al año penaliza, actuar poco en vivo penaliza y ser un aficionado penaliza”.

También los playlist afectan a los artistas pequeños

Como señalaron Peter Ormosi y Amelia Fletcher, de la Universidad de East Anglia en un análisis de The Conversation, cuando los melómanos escuchan su álbum favorito en las plataformas de streaming, sienten cierta satisfacción al saber que pagaron por la música que aman y que de esta manera están devolviendo algo a los artistas que la hicieron.

Pero esto no sería del todo cierto en el caso de las listas de reproducción populares, que de acuerdo con los especialistas constituyen alrededor de un tercio de todos los streamings en las plataformas.

Y es que debido a que el tercio del pastel del streaming representado por las listas de reproducción incluye principalmente a los músicos más destacados del mundo, el efecto de las listas de reproducción es ampliar las porciones que disfrutan los artistas más importantes, a expensas de los artistas más pequeños, quienes ven sus pequeñas porciones reducirse aún más.

Este campo de juego desigual fue el tema de una reciente investigación sobre las listas de reproducción en Spotify, realizada con el experto en precios de regalías Daniel Antal, donde Ormosi y Fletcher detallan que las playlist no sólo benefician a los mejores artistas, sino que sus curadores pueden favorecer injustamente a dichos artistas, influenciados por el poder de negociación de los principales sellos discográficos que las gestionan.

En los últimos años, el streaming se ha convertido en la forma dominante de distribución de música en todo el mundo. Hoy en día, el streaming representa más de la mitad de los ingresos globales por la venta de música grabada.

A nivel mundial, casi cuatro de cada cinco oyentes utilizan SpotifyApple Music, Amazon, Tencent o YouTube. Parte de la música que encuentran los oyentes en estas plataformas es el resultado de una búsqueda específica de un artista o álbum específico, pero muchas personas optan simplemente por recurrir a una lista de reproducción de algún tipo para armar su dieta musical, lo cual, nuevamente, vuelve a favorecer principalmente a los artistas más populares.

La mayoría de los medios especializados coinciden en que el anuncio del nuevo modelo de Spotify se produce mientras los artistas independientes continúan lamentándose por las bajas regalías de esa y otras plataformas y de los algoritmos que empujan a los oyentes a escuchar música que de por sí ya es enormemente popular.