EU coloca a México como aliado en la “Doctrina Donroe”

(JUAN CARLOS RODRÍGUEZ. EL SOL DE MÉXICO)

En el plan de defensa hemisférica del presidente Donald TrumpMéxico no es un “patio trasero” o una simple zona de influencia, sino que el gobierno de Washington lo colocó en el papel de aliado para la protección del continente.

Expertos en fuerzas armadas y geopolítica consultados por El Sol de México consideran que este acomodo de piezas en el nuevo tablero internacional tiene la ventaja de que México no es visto por Estados Unidos como un “hermano menor” que requiere tutela, sino que le da un papel activo en el esquema de seguridad continental.

El jueves pasado, el gobierno de Trump dio a conocer su Estrategia Nacional de Defensa 2026, un documento que servirá de brújula para las fuerzas armadas estadounidenses en los próximos tres años, toda vez que fija los principios y prioridades para proteger sus intereses en el mundo y repeler la influencia de China, Rusia, Irán y Corea del Norte.

De 34 páginas, la estrategia de defensa del régimen trumpista plantea cuatro líneas de acción: 1) defender la patria, 2) disuadir a China en el Indopacífico mediante la fuerza, 3) aumentar la distribución de la carga con los aliados y socios de Estados Unidos, y 4) impulsar al máximo la base industrial de defensa.

México y Canadá en la nueva estrategia internacional

El rol de México en esta nueva realidad internacional se plantea en la línea 3, la cual refiere que “Canadá y México desempeñan un papel importante en la defensa hemisférica”, en el entendido de que Trump desea aplicar los principios de la Doctrina Monroe, es decir, el dominio militar estadounidense en el continente americano y el acceso a territorios clave en toda la región.

Esta misión, según el texto, incluye “colaborar con el Departamento de Guerra y otras agencias estadounidenses para evitar que inmigrantes indocumentados y narcoterroristas lleguen a las fronteras estadounidenses”.

Canadá, por su parte, desempeña un papel fundamental en la defensa de América del Norte contra otras amenazas, como el fortalecimiento de las defensas contra amenazas aéreas, de misiles y submarinas.

Tanto México como Canadá, puntualiza la estrategia, pueden hacer mucho más para impedir que los adversarios estadounidenses controlen o ejerzan una influencia indebida sobre territorios clave, en particular Groenlandia, el Golfo de América (Golfo de México) y el Canal de Panamá.

“El Departamento de Guerra colaborará con las naciones de todo el hemisferio para impulsar estos objetivos, incentivándolas y capacitándolas para que intensifiquen sus esfuerzos”, añade la estrategia.

Estrategia de colaboración y prioridades para México

Al respecto, Christian Ehrlichespecialista en estudios de seguridad nacional y estrategia marítima, resalta que, pese a las agresiones verbales del presidente Trump, “México juega un rol importante en la defensa y seguridad hemisférica. Es decir, no solo le asigna una responsabilidad en la frontera compartida, sino que lo ve como actor relevante en el hemisferio”.

Director del área de inteligencia de la firma Riskop, especializada en mitigación de riesgos políticos, sociales y de seguridad, Ehrlich destaca que el rol de México no se limita al combate a la migración y a los cárteles de la droga, sino que “también juega un papel en la defensa hemisférica y, por tanto, también le toca evitar la influencia de actores externos en la región”.

México juega un rol importante en la defensa y seguridad hemisférica. Es decir, no solo le asigna una responsabilidad en la frontera compartida, sino que lo ve como actor relevante en el hemisferio– Christian Ehrlich, especialista en estudios de seguridad nacional y estrategia marítima

Para Juan Ibarrola, especialista en fuerzas armadas, la buena noticia es que dentro de esta geoestrategia de Estados UnidosMéxico no es visto como un enemigo a vencer, sino como un aliado en la enorme misión de garantizar la estabilidad hemisférica.

“No están diciendo, por ejemplo, que la presidenta Claudia Sheinbaum sea una amenaza que hay que detener o que hay un sistema dictatorial que hay que hacer caer a toda costa. No, Estados Unidos lo que busca es estabilidad y el primer país que le importa donde se logre esa estabilidad es México”, expone.

Ibarrola agrega que el gobierno de México debe leer con visión estratégica el esquema de defensa de Estados Unidos, “para evitar que nuestros socios vean con recelo algunos signos de debilidad institucional en nuestro país; por tal motivo, es relevante que la reforma electoral llegue a buen puerto y no se convierta en una piedra en el camino”.

 La estrategia trumpista es enfática al señalar que “procuraremos facilitar al máximo que los aliados y socios asuman una mayor parte de la responsabilidad de nuestra defensa colectiva, incluso mediante una estrecha colaboración en la planificación de fuerzas y operaciones, y trabajando estrechamente para reforzar la preparación de sus fuerzas para misiones clave”.

El esquema de defensa también plantea una lógica de esfuerzo y recompensa. “Priorizaremos la cooperación y la colaboración con aliados modelo: aquellos que gastan según lo necesario y hacen visiblemente más para combatir las amenazas en sus regiones, con un apoyo estadounidense crucial pero limitado, incluyendo la venta de armas, la colaboración en la industria de defensa, el intercambio de inteligencia y otras actividades que benefician a nuestras naciones”, remarca el documento