Fin al Título 42, ¿sólo falsas esperanzas? 

JUAN HERNÁNDEZ. EL SOL DE MÉXICO

“¡Por fin estamos aquí, lo logramos! Aunque no estamos completos…”, comentó Carmen una madre venezolana que tardó cuatro meses para cruzar nueve países y llegar a la frontera entre México y Estados Unidos, acompañada de su hijo de siete años. Esta mujer describió en una entrevista cómo, durante su travesía, desafortunadamente perdió a su esposo. Carmen y su hijo son parte de los cuarenta mil migrantes que, aproximadamente, se encuentran varados en Ciudad Juárez, Matamoros, Reynosa y Tijuana, a la espera de que este 11 de mayo se cancele la restricción fronteriza llamada Título 42. Las preguntas que se hacen especialistas en la materia, protectores de los derechos humanos y, sobre todo, los migrantes son: ¿Qué viene después del 11 de mayo cuando se eliminé el Título 42? ¿Existe la esperanza de acceder por fin al sueño americano o serán sólo falsas ilusiones de poder buscar una mejor calidad de vida? Las respuestas pronto las sabremos…

La pandemia de Covid-19 trajo consigo muchos estragos en materia económica, de salud, cultural y, por su puesto, la migración no fue la excepción. Ejemplo de ello fueron las restricciones fronterizas como el Título 42 con el cual Donald Trump promovió la expulsión inmediata y sin consideraciones de personas indocumentadas, con la bandera de ser una campaña de “prevención de contagios”. (Se estima que se han expulsado a 2.7 millones de migrantes por restricciones relacionadas con el Covid-19). Pero más allá de ser una herramienta más de represión contra los migrantes, el Título 42 sirvió también para poner en evidencia a un fallido sistema de seguridad fronteriza que atenta contra los derechos humanos de los migrantes y que, en voz de los propios funcionarios del gobierno norteamericano, se mantiene “estropeado”.

Sin duda que es de aplaudirse la próxima cancelación del Título 42, pero no podemos negar que será, a su vez, un poderoso imán que atraerá a miles de migrantes más a la frontera. Por ejemplo, en El Paso, Texas, tan sólo en el mes de abril las patrulla fronteriza reportó casi 1 mil 400 encuentros con migrantes indocumentados por lo que la ciudad emitió una declaración de emergencia. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional estima que 14 mil migrantes intentarían cruzar diariamente en cuanto se ponga fin al Título 42, más del doble de personas que cruzan en la actualidad. Mientras esto sucede, siguen incrementándose los campamentos informales en ciudades fronterizas, en donde los migrantes comen, si bien les va, una vez al día y soportan las inclemencias del clima frente a una frontera que sigue cerrada.

Ahora bien, el Título 42 no ha sido la única política que ha impactado a los migrantes en los últimos tres años. En el 2019, los presidentes Donald Trump y el gobierno mexicano pusieron en marcha el programa “Quédate en México”, con el cual se devuelven a los solicitantes de asilo no mexicanos para esperar mientras se resuelven sus solicitudes en los tribunales (trámite que puede durar meses o años). En este sentido, mi estimado Tonatiuh Guillén López, catedrático de la UNAM y ex Comisionado del Instituto Nacional de Migración, no duda en hacer algunos señalamientos. “Hoy son tiempos de fortalecer las capacidades de atención para solicitantes de refugio, en México y en otros países, incluyendo Estados Unidos. Lamentablemente, lejos de ese objetivo, el presidente López Obrador acaba de iniciar el camino legislativo para reducir a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados a una unidad administrativa dentro de la Secretaría de Gobernación”, nos comenta Tonatiuh en uno de sus artículos.

Mientras las “aguas institucionales” en los gobiernos de Estados Unidos y México se estabilizan, desde la Coordinación Nacional de Oficinas Estatales de Atención a los Migrantes (CONOFAM), cerramos filas para fortalecernos ante los nuevas retos que se avecinan. Por ejemplo, en Guanajuato, y por instrucciones del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, fuimos pioneros en el diseño e implementación de un protocolo de atención para las caravanas migrantes que atravesaron nuestro territorio previo a la pandemia de Covid-19. Esta herramienta nos ha servido para estar preparados ante nuevas movilizaciones masivas de personas que transiten por nuestro territorio. Además, podemos ver que, gracias al trabajo colaborativo que realizamos en la CONOFAM, otros estados de la república han usado nuestros protocolo para implementar con gran éxito sus propias medidas de atención a caravanas migrantes.

Finalmente, el 11 de mayo concluye esta invención de Donald Trump llamada Título 42 que le ha causado mucho dolor a miles de familias migrantes de distintos países. El fin de esta restricción fronteriza ha generado muchas expectativas para bien y para mal. Quizás esto le dé a Carmen una buena noticia sobre su situación como regalo del Día de las Madres y no sea sólo una esperanza más que se lleve el viento, como el amargo recuerdo de perder a su esposo que murió en su trayecto rumbo al llamado sueño americano.

Secretario del Migrante en Guanajuato

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