(JAVIER BÁEZ. EXCÉLSIOR)
El Banco de México (Banxico) decidió mantener la tasa de interés de referencia en 7.00%, frenando temporalmente el ciclo de recortes iniciado meses atrás, debido al repunte de la inflación subyacente y a un entorno económico mundial todavía incierto.
La decisión fue tomada por la Junta de Gobierno y presentada en su comunicado oficial del 5 de febrero de 2026, donde explica que las presiones inflacionarias continúan siendo un reto para la política monetaria.
Banxico aclaró que la evolución reciente de la inflación, junto con nuevos riesgos internos y externos, obliga a actuar con mayor cautela para evitar un deterioro en las expectativas de precios.
¿Cuál es el comportamiento de la inflación?
Banxico señaló que, si bien la inflación general disminuyó ligeramente de 3.80% a 3.77% entre noviembre de 2025 y la primera quincena de enero de 2026, el componente subyacente, que excluye precios más volátiles, mostró un avance de 4.43% a 4.47%. Este repunte llevó al banco central a revisar al alza sus pronósticos de inflación para 2026 y 2027.
De acuerdo con el comunicado, la inflación no convergerá a la meta del 3% sino hasta el segundo trimestre de 2027, lo que aumenta la urgencia de sostener una postura monetaria prudente. Asimismo, Banxico destacó que las expectativas inflacionarias de especialistas para cierre de 2026 también aumentaron, reforzando la necesidad de pausar los recortes.
¿Cómo ve Banxico el entorno global?
El informe también detalla que la actividad económica mundial mostró una moderación en el cuarto trimestre de 2025, presionada por tensiones comerciales y conflictos geopolíticos que afectan el comercio internacional y el precio de materias primas. Aunque la inflación bajó en economías avanzadas, persisten riesgos asociados a los costos energéticos y disrupciones logísticas.
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios su tasa de referencia, lo que contribuyó a un entorno financiero global relativamente estable. No obstante, Banxico advierte que una nueva escalada de tensiones internacionales podría influir en la inflación y en los mercados emergentes.
¿Cómo ve Banxico la economía mexicana?
En el plano nacional, la economía mexicana registró crecimiento en el cuarto trimestre de 2025, después de una contracción en el periodo previo. Además, el peso mexicano mostró una apreciación desde la decisión monetaria anterior y las tasas de los bonos gubernamentales disminuyeron en todos los plazos.
Sin embargo, Banxico subraya riesgos a la baja, como la fragilidad de la demanda global y la posibilidad de que la actividad económica interna se desacelere nuevamente.
El banco central también destacó la importancia de evaluar el impacto de los cambios fiscales implementados a inicios de 2026, los cuales podrían modificar el comportamiento del consumo y la inversión.
Riesgos inflacionarios siguen inclinados al alza
Entre los factores que podrían presionar los precios en los próximos meses, Banxico menciona:
- Persistencia de la inflación subyacente
- Aumentos de costos derivados de choques externos
- Depreciación del tipo de cambio
- Tensiones geopolíticas
- Efectos climáticos extremos en productos agropecuarios
En contraste, señala que una mayor debilidad económica o una apreciación del peso podrían ayudar a moderar la inflación.
Perspectivas: ¿habrá nuevos recortes en 2026?
Aunque Banxico dejó abierta la puerta a futuros ajustes, precisó que cualquier decisión dependerá de la evolución de la inflación y de los riesgos que la rodean. Por ahora, la prioridad es asegurar condiciones que permitan una convergencia ordenada al objetivo del 3%.
La pausa en el ciclo de recortes envía una señal clara: la estabilidad de precios sigue siendo el eje central de la política monetaria, incluso si eso implica retrasar estímulos para la economía.

