(KARLA PONCE. EXCÉLSIOR)
La economía mexicana se encuentra en un punto de inflexión donde la diplomacia comercial y la disciplina monetaria dictarán el ritmo del crecimiento, de acuerdo con José Carlos Sánchez, economista en Jefe de HSBC México. Play Video
Explicó que el panorama está marcado por una paradoja: una integración profunda con Estados Unidos que, sin embargo, navega en un mar de aranceles estratégicos y una revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que ya genera ruido en los mercados.
A pesar de la retórica proteccionista, aseguró que el intercambio comercial mantiene sus pilares, ya que aunque existen gravámenes de 25% en autos y hasta 50% en acero y aluminio impuestos por Estados Unidos, el impacto real en la economía mexicana se ha acotado.
“En la práctica, el impacto real es de sólo 5.0%, ya que muchos productos logran evitar los aranceles gracias a acuerdos y reglas de origen; 83% de las exportaciones mexicanas están protegidas por el T-MEC”.
:quality(75)/media/dinero/revision-tmec-inflacion-economia-hsbc.jpg)
No obstante, detalló que México ha tomado una postura proactiva y defensiva al elevar hasta 50% los aranceles a más de 1,400 productos provenientes de países sin tratado, con el foco puesto en China.
Esta medida, destacó Sánchez, busca equilibrar la balanza con Washington: “Responde a preocupaciones de Estados Unidos sobre el ingreso de productos chinos, protegiendo sectores como el textil, juguetes y autopartes”.
OPTIMISMO CAUTELOSO
La fecha clave es el 1 de julio de 2026, ese día se inicia formalmente la revisión conjunta del T-MEC.
El escenario base de HSBC es de optimismo cauteloso, proyectando una extensión del acuerdo hasta 2042. Sin embargo, la incertidumbre ya pasó factura.
:quality(75)/media/dinero/hsbc-revision-tmec-inflacion-economia.jpg)
“La incertidumbre sobre el T-MEC afectó la inversión en 2025, lo que explica parte del bajo crecimiento económico. Si la revisión sale bien, en la segunda mitad de 2026 se espera mayor inversión y confianza”, afirmó Sánchez.
Bajo este contexto, HSBC México lanzó una apuesta por encima del consenso del mercado, pronosticando un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.5% para 2026.
El motor de esta resiliencia sería el sector servicios, impulsado por el turismo y eventos de talla internacional como el Mundial de Futbol, sumado a una recuperación en la manufactura tras un inicio de década turbulento.
EQUILIBRIO DE BANXICO
En el frente interno, la batalla contra la carestía no ha terminado. HSBC prevé que la inflación cierre 2026 en 4.4%, una cifra superior a lo esperado por otros analistas.
:quality(75)/media/dinero/hsbc-tmec-inflacion-retos-economia.jpg)
El riesgo, advirtió Sánchez, proviene irónicamente de las medidas de protección comercial.
“Los nuevos aranceles a productos de países sin tratado pueden aumentar los precios de varios bienes, especialmente autos y electrodomésticos”, advirtió.
A esto se suma la rigidez en los precios de los servicios, que se resisten a bajar.
Ante este escenario, el Banco de México mantiene la guardia. Con la tasa de interés en un nivel “neutral” de 7.0%, el margen de maniobra es estrecho.
“No se esperan subidas, a menos que la inflación suba mucho más de lo previsto”, comentó el especialista, subrayando que sólo una debilidad económica excesiva o un peso excepcionalmente fuerte abrirían la puerta a nuevos recortes.

