Indígenas y campesinos de Oaxaca obtienen 40 mdp por venta de Bonos de Carbono

(ANTIMIO CRUZ. CRÓNICA)

EN TRINIDAD IXTLÁN.- Doce pueblos que desde el año 2000 constituyeron la Integradora de Comunidades Indígenas y Campesinas de Oaxaca (ICICO) recibieron este fin de semana un pago de 39 millones 924 mil pesos, gracias al cuidado, reforestación y ayuda para el crecimiento de 35 mil hectáreas de sus bosques. Este ingreso proviene de su segunda mayor venta de Bonos de carbono en el mercado internacional y en el mercado nacional voluntario.

Los bonos de carbono son certificados que compran empresas o gobiernos socialmente responsables a productores forestales que cultivan árboles para capturar Dióxido de Carbono o CO2 presente en la atmósfera. La cantidad de CO2 que capturan los bosques de los “vendedores de aire limpio” sirven para compensar el Dióxido de Carbono que las empresas compradoras emiten a la atmósfera durante sus actividades productivas.

La entrega de recursos económicos para este proyecto inédito y ejemplar en México, se llevó a cabo el 27 de octubre en un paraje de la comunidad Trinidad Ixtlán, en la Sierra Juárez de Oaxaca. En esa reunión participaron representantes de 12 comunidades rurales, originarias de 5 etnias y que habitan en 4 regiones diferentes del estado. Hasta ese lugar acudieron los compradores nacionales e internacionales de las empresas Estafeta, Scania de México, Reconecta Pronatura, Comunal AUDI, Laboratorios Chinoin y Cool Effect Inc. Hay que subrayar el hecho de que, entre todos los compradores, Laboratorios Chinoin destaca por haber cumplido 16 años continuos comprando bonos a los pueblos organizados en ICICO.

Para conservar los bosques de Oaxaca se realizan reforestaciones, barreras contra la erosión, brechas cortafuegos y prevención de plagas e incendios.
Para conservar los bosques de Oaxaca se realizan reforestaciones, barreras contra la erosión, brechas cortafuegos y prevención de plagas e incendios. Antimio Cruz

El diario Crónica fue invitado a este encuentro, en la Sierra Juárez, para informar a sus lectores del balance positivo de este trabajo conjunto.

Las comunidades indígenas y campesinas lograron capturar, en el último año, 201 mil 827 toneladas de Dióxido de Carbono (CO2). Esta captura de gases de efecto invernadero se mide y certifica con un método de base científica llamado Protocolo forestal para México, desarrollado por la certificadora estadunidense Climate Action Reserve, que es la organización más reconocida y con mayor confianza de los inversionistas a nivel mundial, en los mercados de bonos de carbono.

Las doce comunidades participantes son San Bartolomé Loxicha, Santa María Tlahuitoltepec, San Juan Metaltepec, San Miguel Maninaltepec, San Juan Yagila, Santiago Teotlaxco, Santa María Zoogochi, Santiago Xiacuí, La Trinidad Ixtlán, Capulálpam de Méndez, Santa María Peñoles y San Juan Lachao.

Estos pueblos se constituyeron como Integradora en el año 2000, pero antes de poder obtener ingresos pasaron ocho años, ya que primero se tuvo que medir y certificar la línea base o cantidad de bosques con la que iniciaron, para poder demostrar con datos reales el crecimiento que sus árboles han tenido año con año.

El dinero es pagado a las comunidades y en cada una de ellas se genera un esquema de planeación participativa para que el recurso que llega no sea mal enfocado y se utilice para superar carencias de tipo social, ambiental o económico que pudiera tener la comunidad, con un diagnóstico que atiende los problemas ya identificados.

Ciclo del carbono

Un árbol se vuelve más alto y grueso gracias a un proceso biológico en el cual captura del ambiente Dióxido de Carbono (CO2) y liberan Oxígeno respirable (O2). En este mismo ciclo, cada árbol captura moléculas de Carbono (C), y las usa para generar madera. El método usado por ICICO permite medir cuántos kilogramos de carbono captura, por año, una muestra seleccionada de sus árboles. Por cada mil kilogramos de madera, ICICO vende certificados o bonos que valen entre 9.50 y 10 dólares.