Kerry apremia a adoptar medidas urgentes sobre el clima, en diálogo con Pekín

AFP Y REUTERS

La semidesértica región de Xinjiang, en el noroeste de China, suele ser en verano la región más cálida del país asiático. Este domingo, una estación meteorológica en el pueblo xinjianés de Turfán “registró un pico de temperatura de 52,2 grados a las 19 horas del 16 de julio, rompiendo el récord histórico de calor para el mismo período del año”, según ha informado este lunes la Administración Meteorológica del gigante asiático. El récord anterior de Turfán, una ciudad oasis que se encuentra a las puertas del desierto de Taklamakan, se remontaba a julio de 2017, cuando se alcanzaron los 50,6 grados. Además, la temperatura en el suelo llegó este domingo a los 80 grados.

Las olas de calor en pleno estío no son inusuales en China, pero el gigante asiático se enfrenta en los últimos meses a condiciones meteorológicas extremas, exacerbadas por el cambio climático, según los científicos. En medio de temperaturas extremas estos días por todo el hemisferio norte, el emisario estadounidense para el clima, John Kerry, y su homólogo chino, Xie Zhenhua, se han reunido este lunes en Pekín, según ha informado la televisión pública china CCTV, que no ha dado más detalles sobre el encuentro. Tras la reunión, que ha relanzado el diálogo entre los dos países que producen más emisiones que calientan el planeta, el Gobierno chino ha afirmado que el “el cambio climático es un reto común al que se enfrenta toda la humanidad”.

China “intercambiará puntos de vista con Estados Unidos sobre cuestiones relacionadas con el cambio climático y trabajará conjuntamente para hacer frente a los desafíos y mejorar el bienestar de las generaciones actuales y futuras”, ha declarado la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning. El diálogo sobre este tema se interrumpió hace casi un año, cuando el país asiático lo suspendió para protestar contra la visita a Taiwán de Nancy Pelosi, entonces presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense.

En la víspera del reinicio del diálogo, Estados Unidos envió un mensaje de firmeza. John Kerry exhortará a China a que “no se esconda detrás de la afirmación de que es un país en desarrollo” para disminuir su compromiso contra el cambio climático, expresó Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional, en declaraciones a la televisión CNN.

“Responsabilidad”

“Todos los países, incluyendo China, tienen la responsabilidad de reducir las emisiones”, manifestó Sullivan. “Y el mundo, yo creo, debería dar un paso adelante y animar —de hecho, presionar— a China para que tome una acción más drástica para reducir las emisiones”, agregó. La segunda economía mundial “tiene más trabajo que hacer en ese frente” e “insistirá en ello cuando esté en Pekín”, siguió.

El viaje de Kerry a Pekín —previsto hasta el miércoles— se produce poco después de otras dos visitas de alto nivel de funcionarios estadounidenses destinadas a estabilizar los lazos entre Estados Unidos y China: el secretario de Estado, Antony Blinken, y la secretaria del Tesoro, Janet Yellen. Esta visita de Kerry, la tercera desde su nombramiento en 2021, tiene lugar en un momento de fuerte impacto del cambio climático en el planeta, con importantes olas de calor en varias regiones del mundo, entre ellas, Europa y España. En el caso de China, desde hace semanas Pekín registra temperaturas cercanas a los 40 grados.

La administración del presidente estadounidense Joe Biden identificó el clima como un área de posible cooperación con China, a pesar de las tensiones existentes en otros ámbitos. Para eso optó por una persona clave, ya que el ex secretario de Estado John Kerry mantiene una relación más bien cordial e ininterrumpida con China.

“Determinación común”

“La visita de Kerry y la reanudación de las conversaciones sobre el clima subrayan la importancia crucial de coordinar los esfuerzos para hacer frente a la crisis climática”, afirma Chunping Xie, investigador principal del Grantham Research Institute on Climate Change and the Environment. “También demuestra su determinación compartida de navegar por una compleja relación geopolítica para promover el bien común”, añade, en respuesta escrita a consultas de AFP.

China, el mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero —responsables del cambio climático—, prometió alcanzar su punto máximo de emisiones de CO₂ en 2030 y después la neutralidad de carbono en 2060. Además, el presidente Xi Jinping aseguró que su país reducirá el recurso al carbón desde 2026. “En términos de resultados concretos, algo en lo que espero que al menos se pueda avanzar es el plan de acción sobre el metano”, declaró a AFP Lauri Myllyvirta, analista principal del Centro de Investigación sobre Aire Limpio y Energía. El metano fue el principal tema de acuerdo en la declaración conjunta de ambos países tras las negociaciones sobre el clima celebradas en Glasgow en 2021.