La inclusión indígena y el camino hacia la reconciliación

(GRAEME C. CLARK. LA JORNADA)

Canadá y México tenemos muchas más cosas en común de lo que se podría pensar a primera vista. Más allá de nuestra nutrida relación comercial, compartimos valores y prioridades que nos hacen amigos cercanos.

En ambos países, el legado colonial ha afectado profunda y negativamente a las comunidades indígenas. Este legado a menudo contribuye a la marginación de los pueblos indígenas, generando un daño profundo y de largo impacto en sus comunidades.

Es por eso que la reconciliación con los pueblos indígenas fue identificada como una prioridad clave en el Plan de Acción Canadá-México que se dio a conocer durante la más reciente Cumbre de Líderes de América del Norte a principios de este año.

Por parte de Canadá, desde hace dos años se implementó la observación del Día Nacional por la Verdad y la Reconciliación cada 30 de septiembre con el objetivo de honrar a los niños que murieron en las escuelas residenciales, así como a los sobrevivientes, sus familias y comunidades.

Es un día de reflexión en el que reconocemos el terrible legado de estas instituciones, así como el impacto doloroso y duradero que han tenido para generaciones de personas de las primeras naciones, inuit y métis. La embajada de Canadá en México reconoce la importancia y la responsabilidad que tenemos todos de aprender de este sombrío pasado y de llevar a cabo acciones concretas y significativas que nos ayuden en el camino hacia la inclusión y la reconciliación.

Es por eso que nos hemos dedicado a ofrecer plataformas que fomenten intercambios entre los pueblos indígenas y construyan diálogos de los que podamos aprender. Estas acciones se abordan a partir del principio de “nada por nosotros sin nosotros”, en el que las soluciones y pasos que se proponen se basan en las necesidades y prioridades identificadas por los propios pueblos indígenas.

En el marco de este día nacional, el pasado lunes nos asociamos con las embajadas de Canadá acreditadas en Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú para facilitar un intercambio de experiencias y recomendaciones entre activistas indígenas de siete países del continente americano en relación con el tema de la inclusión indígena.

Fue una sesión apasionante en la que se compartieron contextos y perspectivas locales y, de manera aún más importante, se generaron propuestas a partir de las vivencias y reflexiones de los participantes. Los panelistas hablaron de la importancia de fomentar una relación horizontal entre los gobiernos y los pueblos indígenas que sea más directa, sincera y transparente.

Enfatizaron que se deben generar relaciones de confianza para crear un ambiente seguro y respetuoso para que pueda darse una comunicación efectiva. Mencionaron que debemos incrementar el conocimiento de los distintos pueblos ancestrales y diseñar políticas públicas que tomen en cuenta su cosmovisión.

Todos recalcaron la importancia de construir verdaderos estados plurinacionales que se basen en las realidades de cada pueblo, y de incluir a los pueblos indígenas en la toma de decisiones. Me conmovió su inmenso compromiso con la justicia, con la educación, y con el diálogo, y espero que este encuentro, como otros que hemos organizado, sea sólo el principio de un intercambio de largo plazo entre los participantes que nos permita a todos seguir aprendiendo.

Una verdadera reconciliación requiere compromisos, actos concretos y trabajo constante. Yo me comprometo a seguir priorizando estos temas, a escuchar, y a fomentar un intercambio sincero. No hay duda de que tenemos aún mucho camino por recorrer y mucho que aprender, pero seguiremos esforzándonos puesto que el mundo no podrá ser pacífico y próspero sin la inclusión y participación efectiva de los pueblos indígenas.

*Embajador de Canadá en México