(LUIS VILLAJOS. EL ESPAÑOL)
La Administración de Donald Trump sube la apuesta y encarece el acuerdo sobre minerales y tierras raras con Ucrania, que se quedó sin firmar tras la visita de Volodímir Zelenski a la Casa Blanca el pasado 28 de febrero que acabó abruptamente tras una bronca con su homólogo estadounidense y su ‘número dos’, JD Vance.
La última propuesta estadounidense enviada requiere a Ucrania todas las ganancias de un fondo que controla los recursos ucranianos hasta que haya devuelto toda la ayuda estadounidense prestada durante los tres años de guerra, más los intereses.
Este borrador sigue sin incluir las garantías de seguridad futuras que reclama Ucrania.
En la nueva propuesta se exige a Ucrania contribuir a un fondo de inversión conjunto con todos los ingresos provenientes del uso de recursos naturales gestionados por empresas estatales y privadas.
EEUU tendrá los primeros derechos para comprar los recursos extraídos y recuperar todo el dinero que le ha dado a Ucrania desde 2022, más los intereses a una tasa anual del 4%, antes de que Kiev comience a tener acceso a las ganancias del fondo.
El fondo de inversión conjunto sería gestionado por la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (IFDC) y contaría con una junta directiva de cinco personas, tres designadas por Estados Unidos y dos por Ucrania. Los fondos se convertirían a moneda extranjera y se transferirían al extranjero.
Zelenski ha confirmado que la nueva propuesta de EEUU es “completamente diferente a la acordada previamente”.
La propuesta que traslada ahora Trump no solo vuelve a condiciones que ya se habían descartado, según ha admitido Zelenski, sino que establece nuevos aspectos que podrían vulnerar la Constitución del país, según ha admitido el presidente ucraniano.
